No era tirarla abajo: era volver a empezar desde la estructura
La casa estaba bien plantada y bien construida. Lo que no funcionaba era todo lo que se le había ido agregando encima con los años.
Hay casas que no necesitan demolerse. Tienen la estructura sana, están bien orientadas y ocupan bien el lote; lo que envejeció mal es la piel: revoques parchados, aberturas chicas y mal ubicadas, ambientes que quedaron oscuros porque nadie se animó a tocar un muro.
Éste fue ese caso, y con un argumento de más: el fondo da a un parque arbolado, y la casa casi no lo estaba usando. La decisión de proyecto fue conservar la estructura existente y rehacer todo lo demás, empezando por abrir la casa hacia ese lado.


