Una casa habitada, con todo por rehacer
No había una parte rota y el resto sano: lo que había quedado viejo era cada capa de la casa.
La casa estaba en uso y se veía: azulejo verde hasta media pared en el comedor, carpinterías de madera y hierro con cortinas de enrollar, piso de baldosa colorada y una cocina en U cerrada contra las paredes.
Entre abril y agosto de 2023 se vació hasta el ladrillo y la losa, se corrieron las paredes que había que mover y se rehicieron las instalaciones. Ese es el momento en que se decide todo lo demás: con la casa abierta, correr un tabique o cambiar de lugar una boca de agua es una decisión de proyecto; una vez cerrada, ya es otra obra.


